lunes, 12 de enero de 2015

Libertad, Je suis Charlie

Hay algo en lo que la derecha judía, la derecha cristiana y la derecha islámica están de acuerdo: En mandar a callar a aquellos que se burlan de la estupidez religiosa sea esta violenta o pacífica.


El atentado a Charlie Hebdo no solo fue un ataque flagrante a la libertad de pensamiento sino que también fue un buen momento para comprobar la hipocresía reinante en occidente.
Hollande, el Papa, Rajoy, Obama y toda la calaña de zátrapas occidentales condenando el terrorismo musulmán del que son cómplices o responsables y diciendo defender la libertad de expresión al tiempo que defienden al lobby sionista que masacra a los palestinos, al status quo mundial que no habla de las masacres estadounidenses, al consenso en mirar para otro lado ante la miseria y el hambre provocados por las extensiones económicas de sus propios países y de su "capitalismo democrático liberal".
De hecho hay que recordar que Charlie Hebdo es la más reciente de una zaga de revistas de humor vinculadas a la izquierda (del Partido Comunista hasta el Front de Gauche) y que todas sus antecesoras fueron censuradas por gobiernos democráticos franceses.
También hay que recordar que estamos hablando del mismo gobierno Francés que censuró a Dieudonné M'bala M'bala (un absoluto estúpido fascista) por los contenidos antisemitas de sus espectáculos.
Por eso hay que celebrar las palabras de Bernard Holtrop (Willem), caricaturista de Charlie Hebdo, que dijo "Tenemos muchos nuevos amigos: el Papa, la reina Isabel II, Putin,... Tengo que reírme. Marine Le Pen seguro que estaba encantada cuando supo que había islamistas disparando".
Como dice Willem, las declaraciones de amistad de esa gente no deben ser aceptadas, el pensamiento libre no debe encegecerse con la sangre de algunos de los mejores periodistas de Francia sino que debemos seguir viendo que los enemigos de la libertad siguen estando en todas partes, en los púlpitos del conservadurismo religioso, en los templos de la economía ortodoxa, en los palacios de gobierno.

Y tampoco se puede argumentar que Charlie Hebdo es un medio xenófobo, xenófobo es el estado Francés, Charlie Hebdo es un medio de izquierda que como tal denuncia todas las formas que toma la opresión, y la religión es una de ellas.


Charlie Hebdo fue, y seguirá siendo, un ejemplo de pensamiento libre, y por eso hay que defender sus contenidos y su legado, para que los tres sacerdotes del dibujo (sumados a todo el espectro del conservadurismo contemporáneo) no ganen y no se ponga un velo sobre la verdad.

Pd.: Decir Yo soy Charlie Hebdo hoy deber ser decir "yo soy los hombre y mujeres kurdas peleando contra EI en Kobani", "yo soy los palestinos en Gaza y Cisjordania luchando contra la miseria planificada", "yo soy los Qom", "yo soy los presos en Guantánamo", "yo soy un inmigrante ilegal".

"Yo soy Charlie Hebdo" debe ser el lema de la lucha por la libertad y la justicia, "yo soy Charlie Hebdo" debe ser la expresión de la lucha por la humanidad, "yo soy Charlie Hebdo" tiene que significar "yo soy otro".

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